lunes, 9 de noviembre de 2009

Riesgo Bancario

La palabra “riesgos” nos indica en la posibilidad de que ocurran  eventos no deseados. Pero una parte de los riesgos en los mercados financieros ocurren por sucesos a los cuales no se les asocia ninguna probabilidad.  Asignar una probabilidad a todos los eventos que puedan alterar las utilidades de las empresas, es lo que se denomina “Análisis de Riesgos”. Financieramente, se puede definir el “Riesgo” como la probabilidad de que los precios de los activos que se tengan en un portafolio se muevan adversamente ante cambios en las variables macroeconómicas que los determinan. Por lo tanto, es de interés toda distribución futura de utilidades, asociándole así una probabilidad a cada posible valor que puedan alcanzar las utilidades, con el objeto de caracterizar el perfil de riesgo que representa cada escenario factible.
Los diferentes factores que influyen y condicionan la evolución de los mercados y de las instituciones financieras en general, son los que contribuyen a los cambios generados en el  negocio bancario; tradicionalmente la banca se ha dedicado a la intermediación financiera, pero poco a poco fue incrementando sus funciones aunado a la existencia de nuevos competidores bancarios y no bancarios (actuales y potenciales).
Riesgo de crédito: se le denomina así a la probabilidad de que un prestatario (cliente activo) no devuelva el principal de su préstamo o crédito y no pague los intereses de acuerdo con lo estipulado en el contrato
Riesgo de mercado: se refiere a la posibilidad de que el banco sufra una pérdida en un determinado período, debido a movimientos inesperados y adversos en los tipos de interés, y de cambio.
Riesgo de liquidez: este tipo de riesgo refleja la posible pérdida en que puede incurrir una entidad que se ve obligada a vender activos o a contraer pasivos en condiciones desfavorables, para hacer frente a retiros o para satisfacer la demanda de solicitudes de crédito.
Riesgo de mercado: se refiere a la posibilidad de que el banco sufra una pérdida
en un determinado período, debido a movimientos inesperados y adversos en los tipos de interés, y de cambio.
Riesgo operativo: fallos ocurridos en el proceso de seguimiento y control de las posiciones asumidas; en general inadecuado control interno.
Riesgo legal: supone la realización de una pérdida debido a que una operación no puede ejecutarse por incapacidad de una de las partes para cumplir los compromisos contractuales asumidos, por no existir una formalización clara o no ajustarse al marco legal establecido.

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